CÁBALA
En este mismo espacio comentamos hace poco más de un año, la posibilidad -de acuerdo a la experiencia global en el tema de las refinerías- que la magna obra de Dos Bocas, presentara a corto plazo una crisis ambiental que vendría a enmarcar un nuevo ciclo de reclamos, con efectos desde luego en los procesos electorales venideros en el trópico.
El tema ambiental pues, en un estado tan politizado como Tabasco, en obviedad se convierte en político.
Pero vayamos por partes, si bien desde el 2018, el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) presentó a favor del gobierno de México, el “estudio de impacto ambiental” sobre la zona donde se edificaría la refinería, el documento generó 56 advertencias sobre efectos adversos que requerían ser controlados y supervisados, sin que hasta este 2026 se conozca su cumplimiento.
Desde luego que las medidas recomendadas se enmarcaron en una estrategia institucional para cumplir con el acuerdo de París, signado en 2015 para la reducción de emisiones contaminantes y de efectos en el calentamiento global.
Sin embargo en los últimos cuatro años, 12 organizaciones ambientalistas encabezada por Greenpeace México y la Alianza Méxicana contra el Fracking, han estado dando seguimiento a los efectos ambientales de las refinerías en el país, en la búsqueda por garantizar la integridad de las comunidades y reducir los daños colaterales del llamado “efecto invernadero”.
El compromiso de México en el acuerdo que signaron 194 gobiernos del mundo, era disminuir la intensidad de emisiones de dióxido de carbono equivalente (CO2e) de 60.4 a 40.6 toneladas por cada mil barriles procesados.
Los efectos en la salud de población, ya han sido valorados en Cadereyta, Nuevo León, donde se registraron la mayor concentración de óxidos de azufre (SOx), gases altamente tóxicos que provocan daños respiratorios, bronquitis, asma entre la población, además de lluvia ácida que afectó al sector agropecuario.
De acuerdo a las cifras oficiales los contaminantes emitidos por Pemex alcanzan las 84 toneladas de óxidos de nitrógeno tan solo es desfogue, por lo que la empresa emitió su carta de compromisos para reducir emisiones en la refinación hacia 2030, centrada en la sustitución de compresores para evitar la quema de gases.
Hasta el momento, a pesar de cerca de 46 observaciones denunciadas en la costa de Paraíso, la refinería continua sin dar a conocer o socializar sus sistemas de control ambiental, hasta que hace unos días, la demanda social de padres de familia con hijos en planteles educativos cercanos a Dos Bocas, con problemas de salud, colocaron en la agenda nacional un reclamo que ya se esperaba.
Refinería por un lado y contaminación por desfogue por otro, serían entonces los dos temas ambientales, que mantendrán ocupada – como hace 35 años- la política social, política y económica de la entidad, de cara a los procesos electorales del 2027.
Algo que los tabasqueños, como que ya vivimos y no creíamos reeditar.
Kybalión.- Sólo seis alcaldes chocos podrán buscar la reelección en la contienda intermedia del 2027, luego que la dirigencia de Morena, consideró estar a favor de la recomendación presidencial para no aplicarla.
11 guindas se quedan con las ganas, tres de MC y tres del PT, tendrán que buscar la reelección en solitario, sin posibilidad de alianza .
¿Quiénes podrán sortearla?
