CÁBALA
Después de la terrible inundación del 2007, el gobierno del estado planteó por primera vez el desmantelamiento de los espacios urbanos que, desde hace más de dos décadas, mantenían al primer cuadro de la capital —particularmente en la zona del mercado José María Pino Suárez— en manos del comercio ambulante.
En tiempos de Andrés Granier, se valoró el costo político de una determinación así, retirando la propuesta de cara a las elecciones intermedias de 2009; en su lugar, se habilitó a favor de los ambulantes la calle Amado Nervo y se respaldaron los tianguis populares para evitar un conflicto mayor.
En este arranque de 2026, finalmente la alcaldesa de Centro, Yolanda Osuna Huerta, ejerció —con una ruta de riesgos establecida— la determinación de reubicar e iniciar la regulación del comercio ambulante en la llamada “zona cero”.
A pesar de generar algunas resistencias partidistas “normales”, la medida ha obtenido el respaldo mayoritario de la población, que ha comenzado a evaluar lo acertado de la decisión y, de paso, a generar condiciones para ampliar el rango del rescate de espacios urbanos en favor de peatones y ciudadanos. Es una acción que ha cosechado más simpatías que reclamos.
El reto que se ha planteado Osuna Huerta para regular uno de los fenómenos sociales de mayor riesgo en las capitales del mundo no es fortuito. Desde el 2024, Villahermosa se encuentra en franca competencia con Hermosillo y Veracruz, rankeadas por el Instituto Mexicano de la Competitividad (IMCO) como las capitales más competitivas de menos de un millón de habitantes.
La alcaldesa capitalina ha puesto énfasis en su Plan de Gobierno para mantener los indicadores de innovación y economía en crecimiento, promoviendo un desarrollo económico sostenible para beneficio de sus habitantes. Sabe que en capitales de más de un millón de habitantes, como Monterrey y Guadalajara, el desarrollo económico y la competitividad van de la mano de dos indicadores clave: Agua Potable de calidad y la regulación de los espacios públicos dominados por el ambulantaje.
El desafío de estos dos indicadores cierra la pinza de la transformación de la capital del estado, sumado a la puesta en marcha del famoso “Acueducto Usumacinta” y su Planta Potabilizadora “Carrizal II”, proyecto ya encaminado desde el 2025.
No es una moneda al aire; la parte que le toca al gobierno de Centro es sumar todos los esfuerzos posibles para que la ruta de la transformación delineada dentro del Proyecto Magno del Gobierno Estatal “Villahermosa 2030” coloque a la capital tabasqueña como el nodo logístico más importante del sureste mexicano. Y en eso está.
Kybalión
El compromiso de la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, al dar la razón a padres de familia de alumnos de educación básica en las inmediaciones de la refinería “Dos Bocas” preocupados por la salud de sus hijos, fue finalmente canalizado por Pemex a través del Gerente de Responsabilidad Social, César Raúl Ojeda Zubieta.
La empresa informó que, a partir de esta semana, dieron inicio los monitoreos preventivos en las dos escuelas aledañas a la Refinería Olmeca para evaluar el ruido ambiental, la calidad del aire y la radiación térmica.
Ojeda Zubieta estableció el compromiso presidencial para que, de manera cotidiana, drones automatizados sobrevuelen esos espacios educativos para vigilar y emitir notificaciones preventivas en tiempo real. Además, Ojeda Zubieta ya pagó afectaciones por 650 millones de pesos. Trae la mano pesada y la palabra presidencial en prenda.
No hay que perderlo de vista: la liebre salta donde menos se espera. Habrá que monitorearlo con un dron muy especial.
