EL COFRE DEL SILENCIO
El instrumento incómodo que evito el partido único.
Esta figura no nació por generación espontánea, por gusto de alguien o para agradar a algún grupo político, no, nació ante el empuje de personajes ligados a la “izquierda” mexicana, quienes reclamaban espacios de representación en el Congreso mexicano…Pablo Gómez Álvarez defendió históricamente ese mecanismo que buscaba abrir el Congreso…Porfirio Muñoz Ledo lo consideró pieza clave del pluralismo…El propio Andrés Manuel López Obrador consolidó su movimiento en un sistema que permitió a fuerzas minoritarias acceder a tribuna y presupuesto…Entonces se antoja una pregunta: ¿Por qué ahora muchos de esos personajes quieren desaparecer a ese figura legislativa?…Para entender un poco ese fenómeno, hagamos algo de historia…La representación proporcional se incorporó al sistema mexicano con la Reforma Política de 1977, impulsada en ese entonces por uno de los últimos ideólogos del PRI, Jesús Reyes Heroles, todo ello durante el gobierno de José López Portillo…En la elección de 1996, la “oposición” de ese entonces no fue capaz de presentar un candidato que diera la pelea en búsqueda de la Presidencia de la República…La “izquierda” estaba marginada y la presión social crecía a pasos agigantados, sobre todo por los sucesos de los años 68 y 70, la solución presentada por el maestro “Chucho” Reyes Heroles, fue abrir una rendija y con ello permitir que partidos con respaldo nacional, aunque no ganaran distritos, tuvieran voz en la Cámara, primero fueron cien Diputados de lista, después pasaron a ser 200 de los 500 que actualmente conforman el Congreso Federal…Nacieron para abrir el sistema y hoy son el blanco fácil de discursos antiélite, eliminarlos no abarata la democracia, simplemente la adelgaza…El diseño con el que nace la figura del plurinominal, busca o buscó que la composición del Congreso se pareciera lo más posible al mapa real de votos, de lo contrario, en un sistema mayoritario, quien ganara con un 40 por ciento de la votación, podría quedarse hasta con un 70 por ciento de representación…Ahora hace su aparición una paradoja, los que por décadas defendieron la proporcionalidad como antídoto en contra del monopolio del poder, hoy respaldan su reducción, olvidando o pretendiendo olvidar que muchos de ellos gozaron y disfrutaron de las mieles del poder a través de esa figura…La llamada “oposición” del pasado y que hoy forman parte de la nomenclatura del poder, ha diseminado entre sus “huestes” la versión de que los “plurinominales” deben de desaparecer por ser impopulares e improductivos…”Nadie los elige”, se repite. “Son cuotas”. “Premios para los leales de cada partido”. “son caros”…Sin embargo, reducir el debate a un asunto de costos o simpatías personales equivale a ignorar su origen histórico y su función estructural, no se debe olvidar que los plurinominales no nacieron para blindar élites, surgieron para romper una hegemonía del partido en el poder…Actualmente la propia Presidenta Claudia Sheinbaum y otros “liderazgos democráticos” de la llamada 4T, remarcan que la desaparición de los plurinominales es una cuestión de austeridad y simplificación en el Congreso, como si la democracia se pudiera llevar a los terrenos de la contabilidad y dejar fuera a la política, esa que les permitió llegar hasta el máximo poder del país…Por ello es necesario voltear a ver otras naciones que han adoptado modelos parecidos al de México, al observar que es la única manera en que las minorías estén representadas…En Alemania se combina distritos uninominales con lista proporcionales…En España, el Congreso de los Diputados se elige por representación proporcional en circunscripciones provinciales, aunque el método favorece a los partidos grandes en pequeñas provincias, la lógica es la misma, cada voto cuenta en la composición global…Nueva Zelanda adoptó en 1996 un sistema mixto proporcional tras un referéndum ciudadano que rechazó el esquema mayoritario puro, al considerar que el modelo anterior a esa fecha, sobrerreprresentaba a los partidos dominantes y excluía a las minorías relevantes…En tanto en Chile, donde durante muchos años tuvo un sistema criticado por su sesgo, migro hacia una representación proporcional más amplia para reflejar mejor la diversidad política…Esto nos indica que en las democracias consolidadas se tiende a incorporar mecanismos proporcionales para equilibrar poder y representación, por lo que se considera que México va en claro retroceso y eso pondría o pondrá en riesgo más temprano que tarde a la propia democracia…En 1977 la representación proporcional fue una válvula de escape para integrar a la oposición al juego institucional, hoy cuando la tentación mayoritaria aparece, nos conviene recordar un poco más la historia de nuestro país…Las minorías no son un estorbo, son el termómetro de la salud democrática, desaparecer esa figura puede devolver silenciosamente la comodidad de un partido dominante…Los mexicanos debemos inmiscuirnos en ese debate, informarnos, estudiar la historia política de nuestro país para que los “nuevos” demócratas no nos vendan nuevamente “espejitos” a cambio de nuestra democracia…hasta la próxima.
