CRÓNICA I
El día que los reclusos gobernaron totalmente el penal
El calor de marzo agobia a los tabasqueños, el aíre caliente, lejos de mitigar el malestar que cusan las altas temperaturas, más los incrementa…El mal humor está a flor de piel, los apagones son constantes en las diversas colonias y fraccionamientos de la capital del estado de Tabasco…El uso desmedido, pero necesario, de los aparatos de aire acondicionado, provoca que el voltaje en las líneas de conducción del sistema eléctrico colapse…El infierno se asume más cálido que el llamado “Edén del Sureste”, sin embargo, dentro de las entrañas de Ciudad Esmeralda se está gestando un acontecimiento que marcará para siempre la apacible vida de provincia…Los internos del Centro de Readaptación Social del Estado de Tabasco (CRESET), encabezados por un reo que purga una condena por asalto armado a una institución bancaria, preparan un motín con la intensión de escapar de prisión…Las acciones violentas se inician alrededor de las once de la mañana de un 8 de marzo de 1994, los internos prenden fuego a las instalaciones de la tienda, granja y talleres…Aprovechan para dar muerte a rivales de otros grupos delincuenciales que se encuentran al igual que ellos internados en el penal…El caos cunde, las autoridades penitenciarias no se esperaban esas acciones y no saben cómo responder…De inmediato las agencias de seguridad reciben el llamado “código rojo”…El “cinco mil”, clave con la que se conocía o conoce al CRESET en el mundo de la seguridad está en “llamas”…Las autoridades despliegan un gran operativo, miembros del Ejército Mexicano, de la antigua Policía Judicial del Estado, de la entonces Dirección General de Seguridad Pública, cercan el perímetro del CRESET, la orden, nadie sale ni entra sin autorización…Después de varias horas de tensión, inician negociaciones entre autoridades y cabecillas del motín, ambas partes tienen peticiones, nadie cede…En un momento se pacta el ingreso del Director de la Policía Judicial con sus ayudantes y el agente del Ministerio Público Artemio Madrigal Pérez (+) para hacer el levantamiento de los reos asesinados…Pese a la tensión, todo parecía llevarse sin contratiempo, sin embargo el olor a muerte se sentía en el ambiente, los reos se agolpaban por grupos en diferentes lugares…De repente, desde algún lugar se escuchó un “ahora” y entonces el infierno se desata, el Director de la PJE fue herido en la espalda con una navaja, sus escoltas logran sacarlo de inmediato salvando así su vida, no así la del heroico agente del ministerio público quien fue salvajemente asesinado a golpes…Las autoridades de inmediato rompieron las negociaciones y advirtieron a los amotinados que quien se acercara a las bardas perimetrales sería acribillado…Afuera del CRESET, cientos de familiares de los reclusos llenan las avenidas en búsqueda de información sobre la situación, la respuesta de las autoridades fue contundente, nadie puede estar cerca del perímetro del penal…Así transcurría el tiempo, Manuel Gurría Ordoñez y Enrique Priego Oropeza, Gobernador y Secretario de Gobierno, apuraban al entonces Director General de Seguridad Pública a buscar una inmediata solución al conflicto…En tanto eso sucedía, al interior del penal el autogobierno se había apoderado del control total, seguían las quemas de instalaciones y se “alistaban” todo tipo de “armas” para repeler la represión de las autoridades…Nadie cedía espacios, algunos reos bajo el influjo de diversas sustancias tóxicas se aventuraron a buscar vías de escape, tiradores experimentados de la DGSP y la PJE evitaron su cometido…El tiempo transcurría, la oscura noche se acercaba inexorablemente y el temor entre la población crecía…Adentro, los integrantes de los diversos cuerpos de seguridad mostraban cansancio y temor, al final de cuentas son simplemente seres humanos…Alrededor de la una o dos de la mañana recibimos una llamada al teléfono personal, el jefe policiaco está interesado en entablar una charla con el reportero, de inmediato el olfato periodístico se activa, aquí puede haber una nota exclusiva, aceptamos el encuentro…La reunión se dará en las instalaciones de Seguridad Pública, estoy a escasos metros, el periódico El Independiente del Sureste se edita en un edificio de la avenida 16 de septiembre…Arribo al lugar, una camioneta pickup color blanca espera en el estacionamiento, al descender del vehículo, un conocido personaje, ex militar y en ese momento director operativo de la DGSP (hoy es un prominente empresario constructor) me ordena subir a su unidad, sin mediar palabra obedecemos y emprendemos un loca carrera con la sirena del vehículo oficial abierta…Pregunto qué pasa, el personaje sólo se limita a contestar, “el jefe quiere hablar contigo”, no vuelve a proferir palabras, el silencio es molestoso, sin embargo no viajamos solos…quién nos acompaña?…eso lo sabremos en la próxima entrega.
