Mientras la presidenta contiene el conflicto internacional, desde dentro de su partido atizan el fuego en contra de la gobernadora de Chihuahua
La historia de intervenciones subrepticias de agentes federales de EE:UU en México no es cosa nueva…Acciones como esa se repiten una y otra vez…A veces ingresan con botas militares, como en la Expedición Punitiva, cuando tropas estadounidenses cruzaron la frontera en persecución de Francisco Villa, otras vuelven en silencio, con acuerdos de cooperación…Lo ocurrido en Chihuahua, donde murieron agentes estadounidenses en circunstancias aún sujetas a investigación, no es un hecho aislado…La presencia de miembros de agencias como la DEA o el FBI en México no es nueva ni ilegal por sí misma, desde la Iniciativa Mérida, ambos países han construido un entramado de colaboración que permite intercambio de inteligencia y presencia regulada de agentes extranjeros…Todo eso está regulado por la Ley de Seguridad Nacional, donde queda muy claro que la presencia de esos agentes será sin funciones de autoridad, sin operativos autónomos y siempre sus acciones estarán supervisadas o acompañadas por las autoridades mexicanas…Sin embargo la teoría se rompe cuando entra la realidad, versiones extraoficiales apuntan a que el operativo en el que participaban agentes mexicanos y estadounidenses habría derivado en la destrucción de un laboratorio de anfetaminas de gran escala…De ser cierta esa versión, entonces no se estaría ante un simple acompañamiento, sino frente a una acción operativa y ahí cambia la narrativa…También se tiene que analizar la razón por la cual, supuestamente no se compartió la información a otras instancias del gabinete de seguridad mexicana…Se presume que la agencia norteamericana (CIA), no compartió información con la SEDENA, Marina, SSPC, ante el temor de filtraciones, si ese supuesto es cierto, entonces la implicación es doblemente delicada…Primero porque revelaría un alto nivel de desconfianza interna que rompe con el principio básico de coordinación en seguridad nacional…Segundo, porque aun operando bajo ese esquema cerrado para evitar filtraciones, se habla de una emboscada…Hasta ahí se podría analizar el actuar de los agentes extranjeros y la participación de un gobierno local, el del estado de Chihuahua…A éste último lo acusan ahora de permitir la incursión de agentes de la CIA sin la autorización del gobierno federal quien es el único que tiene facultad para permitir esa acciones en territorio nacional…Tal vez por eso el debate tomo otro rumbo, el Senado, con voces alineadas a Morena, ha optado por exigir la comparecencia de la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, una reacción que más que jurídica, parece política…Porque conviene recordar algo elemental, la política exterior y la regulación de agentes extranjeros son facultades federales, pretender trasladar esa responsabilidad a un gobierno estatal no sólo es jurídicamente débil, sino políticamente incorrecto…Pero dentro de Morena no hay unanimidad con la mandataria, mientras que ésta ha optado por una postura contenida para evitar una fractura interna y externa, otros ven la oportunidad para golpear a la oposición, en especial al PAN, partido que gobierna Chihuahua…Mientras que el ejecutivo contiene, el partido presiona y en ese cruce el fondo del problema se diluye, argumentando un intervencionismo y alentando un nacionalismo ramplón…EE:UU no necesita invadir al país para ejercer presión, la interdependencia energética que tiene México con el vecino ofrece mecanismos de presión más eficaces…Una parte sustancial de la generación eléctrica mexicana depende del gas natural importado del país del norte, una interrupción sostenida no implicaría tropas en la frontera, pero si un impacto inmediata en la capacidad del país para operar…No es una hipótesis alarmista, es una vulnerabilidad estructural y en ese escenario la soberanía deja de ser una línea en el mapa para convertirse en una ecuación de dependencia…Por lo pronto, mientras que la narrativa se enfoca en un intervencionismo y violación a la soberanía del país, y coloca a la presidenta en una posición poco cómoda, otros actores ven la oportunidad de golpear al gobierno de Maru Campos e impulsan la figura de Andrea Chávez…Esa acción no es contradicción ideológica, es la diferencia entre gobernar y competir…Para nadie es un secreto que Morena anhela arrebatarle al PAN uno de sus bastiones mejor custodiado como lo ha sido Chihuahua, para eso preparan a sus mejores operadores, por cierto Tabasco vuelve a resonar en la frontera norte…Los partidos afinan sus cálculos y este caso se convierte en munición política, la discusión de fondo queda relegada, Morena no provocó el conflicto, simplemente lo administra y aprovecha…Hasta la próxima.



