CARTA ABIERTA
Hay ahora una crispación política que ha rebasado los límites del debate para entrar en el terreno de la difamación y el revanchismo. Lo ocurrido con el alcalde de Emiliano Zapata, el emecista Armín Marín Sauri, muestra cómo el aparato mediático y el poder pueden utilizarse para descarrilar a un opositor que se ha vuelto una piedra en el zapato.
El detonante fue la caída de una avioneta con más de seiscientos kilogramos de cocaína. Aunque la aeronave cayó en la localidad de San Elpidio, en el municipio de Balancán, una narrativa impulsada por el gabinete de seguridad federal y amplificada por medios locales situó el incidente en Emiliano Zapata, más exactamente en un rancho de Armín.
Fue una maniobra que Gerardo Gaudiano calificó como un montaje burdo. Según su análisis, estas acusaciones fabricadas tienen su origen en el oficialismo, motivadas por una sed de revancha contra el edil naranja.
Armín Marín no se quedó callado, ya que describió la andanada como una caja china para distraer a la opinión pública de los problemas de seguridad que azotan a la región de Los Ríos. El alcalde de Movimiento Ciudadano fue más allá al señalar a un diario local de asestar una campaña de desprestigio por haberse negado a pagar una cuota mensual de cincuenta mil pesos. La intención de afectarlo era clara: ligar el decomiso con su propiedad privada, el rancho Cascabel, utilizando incluso imágenes de su marca ganadera para sembrar sospechas sobre su integridad.
Mientras el subsecretario de Gobierno, Pablo Mora Gómez, intentaba apagar el fuego negando la existencia de líneas editoriales dictadas desde el palacio estatal y pidiendo a los alcaldes no distraerse con temas electorales, el gobernador Javier May Rodríguez optó cargar de nuevo contra Armín.
May, quien en lo que va de su mandato no ha asistido a un solo acto oficial en Emiliano Zapata, lanzó una acusación directa contra Marín, por intentar organizar un evento para las razas ganaderas Cebú y Gyr en su propio rancho utilizando recursos públicos. Con esta acusación, el gobernador minimizó las denuncias de persecución contra el alcalde, y sugiriendo que Marín ve la administración pública como una empresa propia.
Este enfrentamiento no es casual, por supuesto. La raíz del conflicto es electoral: Armín ha manifestado su intención de buscar la reelección en 2027. Para el oficialismo, el municipio de Emiliano Zapata es una prioridad, porque es un bastión de resistencia que debe estar en poder de Morena.
En medio de operativos de seguridad con decomisos de droga sin precedente en el estado, las energías se distraen ahora en linchamientos mediáticos y ataques personales contra un alcalde de oposición. Al final, los más afectados son los habitantes de Emiliano Zapata, quienes ven cómo, en lugar de existir coordinación institucional, hay un abierto enfrentamiento entre dos niveles de gobierno.



