CARTA ABIERTA
2024 se presenta como un año expectante para el candidato gubernamental de Morena. A menos que el PRI de Dagoberto Lara diga otra cosa en los próximos días, presentando a una candidata altamente competitiva, los astros se han acomodado para que el exdirector de Fonatur gane las elecciones en junio de este año.
Con Juan Manuel Fócil en el PRD, Lorena Beauregard en el PAN y Minés de la Fuente en Movimiento Ciudadano, es poco lo que se podrá alterar ante la aplanadora morenista. Más allá de las percepciones subjetivas, lo cierto es que todas las encuestas dan una enorme ventaja al partido guinda. Es una distancia que en lugar de bajar ha aumentado con el estancamiento, retroceso dirían otros, de la abanderada presidencial opositora Xóchitl Gálvez.
Como ya se adelantó en esta columna, el trabajo de la oposición debe centrarse en pelear las presidencias municipales y las diputaciones locales de mayoría relativa. La tarea del PRI, PRD, PAN y MC es hacerse fuertes en algunos ayuntamientos donde las mediciones les son halagüeñas, junto con los distritos en juego. En plan debería concentrarse en obtener una mayor representación en el Poder Legislativo y ser un contrapeso mayor al Poder Ejecutivo.
Por ahora hay algunas tareas pendientes en el búnker de May, como son las fuertes negociaciones para colocar a los candidatos a las alcaldías y diputaciones. Tras bambalinas se asegura que con el apoyo de Claudia Sheinbaum y Mario Delgado, está en un estira y afloja con Adán Augusto López, el otro grupo dominante. May y Adán están buscando llegar a acuerdos para alcanzar una representación equitativa en los municipios y entre ellos está el caso de Centro.
Hasta hoy, Yolanda Osuna se mantiene como la opción número uno para reelegirse en la capital tabasqueña, pero también han venido metiendo presión Carlos Iñiguez, ‘Caliche’, y el exdelegado de Programas Federales, Daniel Casasús, este último con las simpatías de Andy López Beltrán y, claro está, de Javier May.
Una vez resuelto este importantísimo tema de las candidaturas, el exresponsable del Tren Maya tendrá que centrar sus esfuerzos en llevarse ese carro completo que tanto ha prometido. Y ello implica ganar en las diecisiete alcaldías y los 21 distritos electorales. Lo primero nunca ha sucedido desde las épocas doradas del expartidazo y lo segundo ha sido algo común en las dos últimas elecciones.
A la par, May tendrá que enfocarse desde ahora en lograr una transición del poder sin sobresaltos, en los mejores términos presupuestales y de gobernabilidad. Cuenta mucho, cómo no, que el gobernador sea de su propio partido político. Este es un factor que ayudará en gran medida a empezar a tambor batiente su sexenio.
Otro pendiente a resolver en los próximos meses radica en la conformación de su gabinete. Nunca es temprano para ir pensando desde ahora en quienes habrán de ocupar los cargos de mayor responsabilidad, como son, entre otros, las secretarías de Gobierno, de Finanzas y de Seguridad Ciudadana. Estudiar los mejores perfiles es obligatorio antes de hacer los nombramientos oficiales. Y es aquí donde entra el dilema de nombrar a los amigos más cercanos o a las personas más capaces para los diferentes cargos. Amiguismo o eficientismo, esta es una disyuntiva que se le presenta desde ahora al virtual nuevo gobernador de Tabasco.
Tal como pasó con Adán Augusto y Carlos Manuel Merino al tener todo el apoyo del presidente López Obrador, Javier May tiene garantizado el respaldo de Claudia Sheinbaum, con quien se la jugó desde el principio de la disputa morenista de la sucesión presidencial.
Este es el ‘bosque’ que se le presenta al abanderado del oficialismo. Con una victoria casi asegurada, le queda un margen de maniobra importante para ir avanzando estos aspectos prioritarios. Es una ventaja que muy pocos candidatos han tenido en el pasado reciente. Por eso es que 2024 será el año de Javier May. A menos que el PRI de Dagoberto saque de la chistera una candidata con los tamaños para dar lo que sería una de las mayores sorpresas electorales en el Edén, parece que la suerte está echada.



