Tiempo de Política
El Instituto Nacional Electoral (INE) planteó el presupuesto para organizar los comicios intermedios federales y locales de 2027: 43 mil 856 millones de pesos.
El rechazo de académicos, politólogos e incluso de la presidenta Claudia Sheinbaum, debe abrir un nuevo debate sobre el costo de las elecciones en nuestro país, plenas de candados por la desconfianza acuñada ante la interminable historia de violaciones a las normas jurídicas por los partidos políticos en los procesos electorales
El desglose de los recursos planteados por la Comisión Temporal de Presupuesto contempla:
-36 mil 119 millones 143 mil 896 pesos para la operación ordinaria del INE
-7 mil 737 millones de pesos para el financiamiento público de los partidos políticos nacionales, como establece la Constitución.
-13 mil 453 millones de pesos para la organización del proceso electoral federal de con la renovación de las 500 diputaciones de la Cámara de Diputados.
-14 mil 36 millones de pesos, para la actualización del padrón electoral, la expedición de credenciales para votar, operación de oficinas centrales y pago de salarios y prestaciones del personal.
-17 mil 395 millones 695 mil pesos se contempla para una Cartera Institucional de Proyectos, en su mayor parte estará enfocada en la organización de los comicios federales.-474 millones de pesos para elecciones locales
-775 millones de pesos para eventuales elecciones judiciales, que fueron aplazadas hasta 2028.
-4 mil 687 millones de pesos ante la posibilidad de una consulta popular o un proceso de revocación de mandato.
Precisa el INE que 81 de cada 100 pesos estarán destinados a funciones electorales, mientras que el resto se distribuirá en tareas administrativas, fortalecimiento institucional, transparencia, inclusión y certeza registral.
Dos elementos llaman la atención del presupuesto para el próximo año:
-Hay un aumento de 15 mil millones respecto a los comicios del 2024.
-En las pasadas elecciones hubo boletas para la elección presidencial y para los senadores. De esta suerte, el presupuesto no disminuyó, no se mantuvo similar con el aumento inflacionario, sino que subió el gasto total.
De todo esto son responsables los partidos políticos, una burocracia que le pesa al erario nacional porque en la pasada fallida reforma electoral sus diputados federales no se legislaron aspectos de avanzada que tienen las democracias modernas:
-Voto electrónico.
-Mínimo e incluso nulo presupuesto público para los partidos políticos. Deben vivir de la cuota de sus militantes y de paso se acabaría con la compra del voto del que se acusan multilateralmente todos los partidos.
-Fusión del INE con organismos electorales estatales, para evitar duplicidad de funciones.
-Reducción del número de los 500 diputados federales y los 128 senadores, una excesiva e improductiva burocracia legislativa que solapan todos los partidos.
TIEMPO FUERA.- El tamaño del gasto electoral, de sus innumerables candados de seguridad, tribunales para dirimir fraudes recurrentes, credencial con fotografía, representantes partidistas en las casillas, observadores, etc. etc., es proporcionalmente inverso al tamaño del nivel de la calidad de nuestros procesos electorales.

